Divagaciones sobre la crianza de niños XXIII: Soy tu Reyna
Ahora que Jx está en pleno modo toddler (o deambulador), cuando vamos a un lugar no acondicionado para este tipo de personajes (es decir cualquier sitio que no sea una casa con un niño en esa edad o institución acondicionada para niños de esa edad, léase jardines de infante, peloteros, etc) la probabilidad que rompa algo o que se rompa él mismo es bastante alta. Por ello me veo obligado a seguirlo por todos lados sin perderle pisada, ya que la velocidad que ha adquirido para hacer macanas es realmente asombrosa. Es así que efectivamente la mejor estrategia, a mi humilde entender, es la marca hombre a hombre por toda la cancha y, cada tanto pedir el cambio por mamá para que papá pueda comer algún bocado o re-hidratarse (con o sin electrolitos), pero olvidate de mantener una conversación por un buen rato ni ninguna otra actividad que no sea compatible con estar completamente pendiente de lo que haga el niño. A veces puede resultar más fácil marcar en zona, pero cuando pasa de una a otra hay que avisar para que papá/mamá suelte la empanada y el vasito, pida disculpas a los interlocutores y persiga al crío que, por supuesto, corre raudamente hacia las hornallas de la cocina.
Es un duro entrenamiento, se come poco y te terminás yendo temprano de casi todos lados. Ideal para amantes del deporte, un plomo para quienes gustan del ocio, las comilonas y las conversaciones con amigos hasta altas horas de la madrugada.














